La regla 2-7-30 que te ayuda a fortalecer tu memoria a partir de los 50 años

La regla 2-7-30

Una de cada cuatro personas sufre problemas de memoria a partir de los 50 años. Olvidamos nombres, direcciones o fechas; no recordamos dónde pusimos las llaves y a veces nos sorprendemos releyendo una y otra vez el mismo párrafo de un libro porque no conseguimos concentrarnos. Es cierto que el acceso fácil y rápido a toda la información que proporcionan las nuevas tecnologías está depreciando el valor de la memoria, pero su buen funcionamiento sigue dependiendo del cerebro, por lo que hay que procurar cuidarla.

Diseñados para olvidar

La neurociencia ha llegado a la conclusión de que los despistes y los olvidos que llegan con la edad no son un defecto, sino una característica. "Aunque tendemos a creer que podemos y debemos recordar todo lo que queramos, la realidad es que estamos diseñados para olvidar", asevera Caran Ranganath, investigador de la Universidad de California y autor del libro 'Por qué recordamos'.

Según su teoría, la memoria sabe cuándo algo es importante y cuándo no, por lo que el cerebro tiende a eliminar aquellos recuerdos más antiguos que no son útiles para darle espacio a los conocimientos más valiosos. En ese sentido, el psicólogo alemán Hermann Ebbinghaus describió en 1880 la rápida pérdida de información tras el aprendizaje como la 'curva del olvido'. Así, tras un mes de aprendizaje las personas solo recuerdan entre el 20% y el 30%.

Reactivar la información esencial

Inspirada por esta teoría, y con el objetivo de hallar una fórmula para que el olvido no sea tan rápido, la revista Medium ha confeccionado la regla 2-7-30, un método para potenciar la memoria que permite retener la información más relevante. Básicamente, consiste en repasar la información que nos interesa dos, siete y 30 días después de haberla aprendido inicialmente. De esta manera, se optimiza el proceso de memorización al forzar al cerebro a reactivar lo esencial.

Los resultados de la aplicación del método muestran una notable mejora en la retentiva y asimilación de los conocimientos. El autor del artículo de Medium hizo su prueba estudiando vocabulario español. Confeccionó varias listas y se testó a sí mismo al segundo, séptimo y trigésimo día desde el primero. Los resultados fueron reveladores. El procedimiento es tan claro y sencillo que puede adaptarse fácilmente a la organización personal de cada uno. Incluso se puede fijar en el calendario los días que tocaría sesión de recordatorio.

Este método puede aplicarse a múltiples ámbitos, tanto a lenguas extranjeras, como a informática o a la gestión empresarial. Cada vez más personas, desde estudiantes a profesionales de todo tipo, adoptan esta estrategia en sus hábitos de estudio, reduciendo claramente el esfuerzo que se necesita para la memorización.