Este es el impuesto inadvertido que afecta a la subida de las nóminas y pensiones en 2025

Calculando los impuestos a pagar

El año 2025 ha traído consigo una serie de cambios fiscales y laborales que afectan directamente a millones de trabajadores y pensionistas en España. Aunque las subidas salariales y el incremento de las pensiones han sido presentados como medidas para mejorar el poder adquisitivo de los ciudadanos, una nueva carga impositiva pasará inadvertida para muchos y podría neutralizar parte de estos aumentos: la cuota de solidaridad.

Esta medida, introducida en el marco de la reforma del sistema de pensiones, tiene como objetivo reforzar la financiación de la Seguridad Social y garantizar su sostenibilidad en un contexto marcado por el envejecimiento de la población y el incremento del gasto en pensiones. Sin embargo, en la práctica, supone un nuevo recorte en la nómina de ciertos trabajadores, especialmente aquellos con salarios altos, al tiempo que introduce una mayor presión fiscal sobre empresas y autónomos.

Además de la cuota de solidaridad, 2025 también marcará el aumento de otro mecanismo de recaudación clave: el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), que implica un porcentaje adicional de cotización destinado al fondo de reserva de la Seguridad Social. Estas medidas han generado debate entre economistas y expertos en derecho laboral, ya que, aunque buscan equilibrar el sistema de pensiones, también imponen una carga impositiva adicional en un momento de incertidumbre económica.

El impuesto que afecta a nóminas y pensiones 

La cuota de solidaridad se aplicará a aquellos trabajadores cuyos salarios superen la base máxima de cotización, establecida en 58.908 euros anuales para 2025. A partir de esta cifra, se aplicarán diferentes porcentajes de cotización adicional en función del exceso salarial:

  • 0,92%: Para la parte del salario que exceda la base máxima hasta un 10% adicional.
  • 1%: Para el tramo comprendido entre el 10% y el 50% por encima de la base máxima.
  • 1,17%: Para el salario que supere en más del 50% la base máxima.

Es importante destacar que esta cotización no generará un incremento en las futuras pensiones de los afectados, ya que no se traduce en una mejora de la base reguladora. Su finalidad es puramente recaudatoria, destinada a nutrir el fondo común de las pensiones y garantizar su viabilidad a largo plazo.

Además de la cuota de solidaridad, en 2025 también entra en vigor el incremento del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), que supone una cotización adicional del 0,80% sobre la base de cotización por contingencias comunes. Este porcentaje se reparte entre la empresa y el trabajador, correspondiendo un 0,67% a la empresa y un 0,13% al empleado. El MEI afecta a todos los trabajadores, independientemente de su nivel salarial, y su objetivo es fortalecer el Fondo de Reserva de la Seguridad Social para afrontar el creciente gasto en pensiones derivado del envejecimiento poblacional.

Estas medidas, aunque están orientadas a garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones, representan una carga adicional tanto para los trabajadores, como para las empresas. Es importante que tanto empleadores como empleados estén informados sobre estas novedades para comprender su mpacto real en las nóminas y planificar adecuadamente su situación económica.