Donald Trump asume una posible derrota electoral: "Por alguna razón, el presidente en ejercicio no gana las elecciones de mitad de mandato."

Donald Trump asume una posible derrota electoral
Donald Trump asume una posible derrota electoral. Informativos Telecinco
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Donald Trump llega a estas elecciones con la popularidad por los suelos. Los estadounidenses sabían a quién votaban hace dos años, conocían al personaje perfectamente. Trump no es un político al uso. Populista, impredecible y políticamente incorrecto. Ha llevado al país a una guerra en Irán, a la persecución migratoria y se ha mostrado más preocupado por liderar el desarrollo de la IA que por mejorar la economía de las familias norteamericanas.

Este martes, en torno a 250 millones de estadounidenses están llamados a las urnas para renovar el Congreso y parte del Senado en las elecciones conocidas como "midterm" o "de medio mandato". Unos comicios que, normalmente, sirven como termómetro para las Elecciones Presidenciales que se celebrarán en 2028.

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El presidente, Donald Trump, llega a estos comicios con una imagen deteriorada. Los estadounidenses apenas aprueban su gestión económica con un arma letal para todos los presidentes en la historia americana: la subida de la inflación y el incremento del coste de vida. El estancamiento de los salarios tampoco ayuda. No lo hace tampoco su obsesión con Irán, aunque hoy mismo haya reanudado los ataques. Si algo valoraban los votantes en Trump es que no había sigo un presidente dispuesto a la guerra en su primer mandato. Algo que ha todo en el segundo.

Con este panorama negativo y unas encuestas que le dan por perdido el Congreso y el Senado, Trump ha dedicado gran parte de su último discurso antes de las elecciones a hablar de tuberías, grietas y algas. Con su Salón de Baile sin terminar, presenta como su gran obra la renovación del Estanque Reflectante de Washington. Esta reacción presenta a un Trump que parece dar por casi perdidas tanto la Cámara de Representantes como el Senado y que intenta ahora no darle a ello ninguna importancia, como si no tuvieran valor político alguno. "Por alguna razón, el presidente en ejercicio no gana las elecciones de mitad de mandato", ha llegado a manifestar, anticipando una más que probable derrota.

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¿Por qué esta reacción? Tal vez El Instituto Elcano en uno de sus análisis pueda tener una de las claves. A nadie le gusta perder elecciones, pero tal vez a Trump le importa menos hacerlo si no es él el que está en la papeleta. Los intereses electorales de presidente estadounidense y los del Partido Republicano no siempre coinciden. Para el partido, perder el Congreso significa perder poder. Pero para Trump, una derrota podría devolverle algo que siempre ha sabido utilizar extraordinariamente bien como es un enemigo al que responsabilizar de cada bloqueo, de cada conflicto presupuestario y de cada investigación. Una derrota podría, además, reforzar la idea de que una parte del electorado MAGA vota por Trump pero no necesariamente por el Partido Republicano. Si los republicanos pierden cuando él no aparece en la papeleta –como en el caso de las elecciones de medio mandato– la derrota del partido puede convertirse paradójicamente en otra demostración de su propia centralidad.

Mientras, los candidatos buscan el voto de unos estadounidenses preocupados por otros asuntos como el precio de los carburantes, que asocian a la guerra con Irán en la que se ha empeñado el presidente.

Hillary Clinto alerta ante un Trump herido y rabioso

Al optimismo del Partido demócrata le pone freno Hillary Clinton, temerosa de la reacción de su antiguo rival si se encuentra con las cámaras en su contra. "Creo que va a estar aún más fuera de control. Creo que va a sentirse rabioso y va a arremeter contra todo" Para empezar, Trump ya amenaza con convertirse en "Mister Veto". Intentará así frenar cualquier ley que aprueben los legisladores demócratas.