Accidente

Nathalia Gadelha, la copiloto de 20 años que ha muerto en el accidente de avión en Florida: "Sabía que su sueño me la arrebataría"

Nathalia Filgueiras, una de las personas fallecidas en el accidente de avión en Florida
Nathalia Filgueiras, una de las nueve personas fallecidas en el accidente de avión en Florida. @itsnatfilg
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Nathalia Gadelha Filgueiras tenía 20 años y desde pequeña le apasionaba volar. Había conseguido su licencia de piloto privado cuando todavía estaba en el instituto, con 17 años, y antes de morir había acumulado más de 1.300 horas de vuelo.

Era una de las nueve personas que viajaban a bordo del Learjet 60 que se estrelló este domingo en Florida, en un accidente en el que no hubo supervivientes. De momento, es la única víctima cuya identidad ha trascendido públicamente, después de que su madre, Camila Corteleti, confirmara que ella era una de las tripulantes para varios medios estadounidenses.

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Nacida en Estados Unidos en el seno de una familia brasileña residente en Florida, Filgueiras trabajaba como copiloto para Upper Jets, una compañía de vuelos privados con sede en Fort Lauderdale. Según contó su madre, llevaba nueve meses trabajando como piloto comercial y estaba a punto de cumplir 21 años, el próximo mes de enero.

Su pasión por la aviación comenzó cuando era pequeña. Su padre, piloto recreativo, fue una de las personas que despertó su interés por los aviones. De niña disfrutaba acercándose a los aeropuertos de la zona para observar las aeronaves y, con el paso de los años, convirtió aquella afición en su profesión.

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"Le encantaba la libertad. Era completamente diferente ver el mundo desde lo alto", explicó su madre, que recordó cómo su hija disfrutaba contemplando los aviones desde pequeña. Filgueiras se graduó en 2024 en un instituto de Boca Ratón, Florida. Para entonces ya había obtenido su licencia de piloto privado y acumulaba 88 horas de vuelo.

Su madre también habló del orgullo que sentía por la trayectoria de su hija, aunque reconoció que siempre había tenido miedo de que su profesión pudiera acabar arrebatándosela. "Quería que viviese su sueño, pero sabía que su sueño me la arrebataría", declaró al New York Post. "Sabía que un avión me la iba a quitar. Siempre lo supe, pero estaba muy orgullosa de ella. Sé que estaba viviendo su sueño", añadió.

El vídeo del accidente de un jet privado de Florida
Las últimas palabras de la piloto del avión accidentado en Florida, en el que han muerto nueve personas: "Nos vamos a estrellar"

Un accidente en el que han muerto nueve personas

Filgueiras era la copiloto del Learjet 60 que se precipitó contra el suelo el domingo 1 de noviembre en el condado de Palm Beach, en Florida. El avión había despegado de Austin, Texas, y tenía previsto llegar al aeropuerto de North Eleuthera, en Bahamas. A bordo viajaban nueve personas, entre ellas los dos miembros de la tripulación. Todos fallecieron.

La aeronave se estrelló alrededor de las 12:50 horas, en una zona residencial próxima a Greenacres. El impacto provocó una gran explosión y dejó un cráter en el lugar del siniestro. Las imágenes grabadas por testigos muestran cómo el avión cae en picado antes de chocar contra el suelo y quedar envuelto en una bola de fuego.

Por el momento, las autoridades no han hecho pública la identidad del resto de los ocupantes. Tampoco se ha determinado oficialmente qué provocó el accidente.

La angustiosa comunicación de la piloto con la torre de control

Uno de los elementos clave para reconstruir lo ocurrido en los últimos minutos del vuelo es la grabación entre la tripulación y el centro de control aéreo. En ella se escucha cómo la piloto informa de que el avión está atravesando condiciones de hielo y turbulencias moderadas mientras busca unas condiciones de vuelo más favorables.

"Tenemos hielo ligero y turbulencia moderada", comunica inicialmente a los controladores y solicita ascender de altitud. Pero la situación empeora en cuestión de segundos y la piloto comunica que la aeronave que está perdiendo altura a una velocidad cada vez mayor. "Vamos a estrellarnos contra el suelo", dijo muy angustiada.

En los últimos instantes de la grabación, la tripulación informa de que el avión continúa descendiendo a gran velocidad. La comunicación termina con las palabras "se nos acaba el tiempo" y gritos.

El hielo y las condiciones meteorológicas, entre las hipótesis

La investigación está en manos de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB), con la colaboración de la Administración Federal de Aviación (FAA). Los investigadores tendrán que analizar las comunicaciones, los datos del vuelo, las condiciones meteorológicas y los restos del avión para determinar qué ocurrió.

Una de las líneas que se está examinando es el posible efecto de la acumulación de hielo en la aeronave. La propia piloto había informado a la torre de control de la presencia de hielo y turbulencias antes de que comenzara el descenso brusco. La formación de hielo en determinadas partes del avión puede alterar su comportamiento aerodinámico y dificultar el control de la aeronave.

Las tormentas y las fuertes turbulencias registradas en la zona también están bajo análisis. Sin embargo, por el momento no se ha confirmado que ninguna de estas circunstancias fuera la causa del siniestro. La investigación deberá esclarecer si las condiciones meteorológicas influyeron en la pérdida de control o si hubo otros factores técnicos o humanos.