Donald Trump ha protagonizado estos meses una drástica remodelación del gobierno de los Estados Unidos. El presidente tampoco ha dudado en hacer cambios en uno de los espacios más simbólicos de la política estadounidense: el Despacho Oval de la Casa Blanca.
Ya en el día de su investidura, Trump volvió a colocar elementos icónicos de su anterior mandato como el famoso botón de la Coca-Cola para el que, cada vez que lo presione, un mayordomo aparezca con un vaso lleno de Coca-Cola light, su preferida. También colocó fotografías de sus familiares y algunos bustos de personalidades como Martin Luther King Jr. o Winston Churchill.
Pero los cambios en la Oficina Oval no quedaron ahí. El presidente republicano ha seguido estos meses añadiendo elementos a la sala como banderas, estatuas y el polémico mapa del "golfo de América".
En la sala hay oro por todos los rincones. Medallones en la chimenea, águilas doradas o espejos rococó dorados. También ha colocado pisapapeles dorados con su nombre por todo el despacho. Incluso el mando del televisor que hay al final del pasillo está envuelto en oro.
Un estilo de decorado que recuerda al de la residencia de Trump en el sur de Florida. Por otro lado, el presidente también ordenó traer la Declaración de Independencia al Despacho Oval y el polémico mapa del "golfo de América".
En definitiva, un espacio de trabajo muy al estilo Trump, con el presidente rodeado de gran cantidad de objetos, curiosidades y arte, mucho más que sus predecesores en el cargo.
Y es que el Despacho Oval es el principal centro de poder de cualquier gobierno, pero con el regreso de Trump a la Casa Blanca, la sala se ha convertido en una de las más visibles y visitadas. La emplear para mantener reuniones con líderes extranjeros visitantes, incluso fue escenario del hostil encuentro entre Trump y Zelenski.
Suscríbete a las newsletters de Informativos Telecinco y te contamos las noticias en tu mail.
Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y conoce toda la actualidad al momento.