Robert De Niro es de las pocas leyendas vivas del cine que nos quedan. Perteneciente a esa generación del llamado Nuevo Hollywood, ese del que salieron intérpretes como Al Pacino, Diane Keaton, Jane Fonda, Jack Nicholson o Dustin Hoffman, sigue conservando su posición en la industria superada la barrera de los 80 años. Aunque su presente está lejos de las grandes obras maestras que protagonizara en la década de los 70 y 80, se ha mantenido activo en estos últimos años, estrenando ahora su primera serie, ‘Día Cero’, con un reparto en el que comparte protagonismo con Angela Bassett o Matthew Modine.
El mítico actor ganador de dos Oscar ha hecho de todo. Ha probado comedia, drama, acción e incluso el terror. Cofundador del prestigioso festival de cine independiente TRIBECA, que ayudó a revitalizar el Soho neoyorkino tras los atentados del 11S, siempre ha sido muy celoso de su vida privada, pero nunca ha rehusado comentar la actualidad, como cuando llamó “payaso” a Donald Trump. Lo que siempre ha priorizado es contar su propia historia a su manera. Sin intermediarios o sin preguntas capciosas de la prensa. Y así es como presentó el documental 'Remembering the artist' sobre su padre, Robert De Niro Sr. Un proyecto en el que le reivindicaba como parte del movimiento abstracto de finales de los 70. Y también un tema que, por desgracia, seguía siendo tabú: la homosexualidad en la madurez.
“Saqué del armario a mi padre. Sentí que tenía que hacerlo. Me sentí obligado a ello”, explicó para la revista OUT, que le dedicó la portada y un extenso reportaje. “Era mi responsabilidad hacer un documental sobre él. Siempre lo había estado planeándolo, pero nunca lo hacía”. El documental se estrenó en 2014 en Sundance (festival también creado por otro actor de su misma generación, Robert Redford), y más tarde llegó a HBO. En él conocemos la vida de Robert De Niro Sr. como artista y cómo fue su relación con su hijo, que no duda en decir que, pese a no haber tenido la típica relación de padre e hijo que jugaban juntos al béisbol (un tópico muy norteamericano), sí que “era muy cariñoso". "Me adoraba... como yo adoro a mis hijos”, alegó.
Gracias a los diarios que dejó su padre después de morir de cáncer de próstata en 1993, De Niro consiguió descubrir más sobre su figura para poder hacer un documental que honrara su carrera, que permitiera que su nombre perdurara en la historia. Lo mismo hizo con su estudio, en el Soho neoyorkino, y que ha mantenido intacto desde entonces, como si fuera una especie de museo. Pero la realidad de su padre no fue fácil, y así lo dejó claro en esos escritos en los que consideraba ser artista una aflicción, y comparaba el ser gay con ese tipo de aflicción eterna.
“Mi padre probablemente estaba en conflicto por ser gay, sobre todo siendo de aquella generación y viniendo de un pueblo pequeño. Yo no tenía ni idea. Desearía que hubiéramos hablado sobre ello mucho más. Mi madre nunca quería hablar sobre nada, y cuando tienes cierta edad, tampoco estás interesado en ello”, explicó en la entrevista para OUT. “Pero con mis hijos, quiero que se paren un momento y piensen que hay veces que tienen que hacer las cosas ahora, y no dejarlas para después. Porque quizá, ese “después” sea dentro de 20 años y será demasiado tarde”. El proyecto de De Niro, de 40 minutos de duración, sigue al actor al estudio donde trabajaba su padre, y habla sobre su arte, y sobre su relación con él. “Era mi obligación documentar la obra de mi padre para preservarla para futuras generaciones. Esta película era un sueño que tuve durante muchos años. Años que pasaron sin que hiciera nada, no sé por qué. Mi deseo es rescatar a mi padre, un hombre que era diferente, nada convencional, un artista de verdad”.
La noticia del estreno del documental ocupó titulares y programas de televisión en todo Estados Unidos. Uno de los llamados “hombres duros” del cine revelaba que su padre era gay. Y eso confrontaba a una parte de la sociedad que se burlaba (y sigue burlándose) del colectivo, por considerarlos menos hombres, menos masculinos. Así que un actor como Robert De Niro tome su altavoz y hable sobre los derechos del colectivo LGTBI siempre es bienvenido, y ayuda a resignificar el problema y la continua discriminación que sufren, ya no solo en Estados Unidos, sino en el mundo. En 2016, el actor recibió el premio Excellence in Media de la asociación GLAAD (Alianza de Gays y Lesbianas contra la difamación), y habló alto y claro contra Trump y contra leyes discriminatorias como la de Carolina del Norte, que exigía que todos los ciudadanos utilizaran los baños públicos del género que se les había asignado al nacer, en detrimento de las personas trans.
“Este tipo de leyes nos recuerda que la lucha continua, y nos desafía a seguir vigilantes y agresivos protegiendo nuestros derechos”, denunció el actor. “Estoy muy feliz de formar parte de una comunidad tan activa en esta misión. Estoy orgulloso de estar aquí”. Y, al igual que De Niro, otros actores de su generación también se han posicionado a favor del colectivo, tratando de aportar su granito de arena (y su potente altavoz) para denunciar las injusticias. Uno de ellos es Al Pacino que, recientemente, reveló que donó a diversas organizaciones benéficas LGTBI su sueldo por la película ‘A la caza’ por considerarla “explotadora con la comunidad queer”.
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