A pesar de la dureza de estos momentos, el tío del joven de 30 años que murió de un infarto tras una discusión con los vigilantes del estadio El Molinón, ha hablado con ‘Ya es mediodía’. Eleazar tenía una discapacidad del 75% y esto es lo que ocurrió, según relata su propia familia:
“A él le dieron unas entradas y se fue al estadio con su padre y su hermano y nos lo devolvieron en una caja. En la segunda parte se despistó de su padre y debió salirse del estadio. Quiso volver a entrar, pero no llevaba la entrada y no le dejaron pasar. Entonces comenzó un forcejeo con los vigilantes, que no debieron de ver bien que era un chico especial. Era un niño con un cuerpo de hombre de 30 años", ha dicho, con el “corazón totalmente roto” por haber perdido a un “niño cariñoso” que le hacía “la vida mejor”.
Tras dicho forcejeo –dicen los testigos que se puso violento-, Eleazar fue detenido por la policía local y, del estrés que le provocó la situación, sufrió un paro cardíaco que acabó con su vida. Lo que la familia se pregunta es “si es legal reducir a una persona con ese nivel de discapacidad”.