¿Lo habéis acertado? Pues claro que sí, el niño apuntaba maneras y de mayor se convirtió en modelo y superviviente. Alejandro Caracuel ya sabía posar cuando no levantaba dos palmos del suelo, y el entorno elegido para este retrato tenía algo de premonitorio: rocas, mar y elegancia en estado puro, como sigue demostrando cada día en la nueva edición del reality más extremo y divertido. Ahora sólo queda esperar para ver cómo se adapta a las penalidades que le ha preparado el equipo de 'Supervivientes'.