La nueva normalidad no cambia el ritmo de vida frenético en las ciudades

  • Tras el confinamiento, hemos recuperado nuestras rutinas habituales

Durante el confinamiento por la covid19 aprendimos a llevar un ritmo de vida más relajado y a crearnos una serie de rutinas, pero ya no seguimos así. Con la nueva normalidad parece que hemos vuelto al ritmo frenético de siempre.

Hemos añadido la vuelta al cole y volvemos a lo de siempre: dejar a los niños, ir corriendo a trabajar y luego a recogerles. Aunque muchos siguen teletrabajando, el estrés es el mismo pese a estar inmersos en una pandemia.

O incluso más porque hemos vuelto al ritmo de antes pero con el añadido de estar pendientes de la mascarilla, la distancia social, el gel hidroalcohólico y estar pendientes de las nuevas medidas que van tomando las autoridades. Lo que sí ha cambiado es nuestra nueva forma de ver la vida.