Reanudan las tareas de rescate en Indonesia, con 394 muertos por el tsunami

AGENCIA EFE 29/10/2010 00:00

El jefe de misión de la Federación Internacional de la Cruz Roja en Sumatra Occidental, Hans Bochove, explicó que será "muy, muy difícil" encontrar supervivientes porque ya han pasado cuatro días desde el seísmo de 7,5 grados que causó la ola gigante.

Bochove dijo que todavía se está evaluando la situación sobre el terreno en el archipiélago de 70 islas e islotes, cuya región sur fue engullida por una ola gigante de seis metros de altura que, según testigos, penetró más de medio kilómetro en tierra firme.

El fuerte oleaje dificulta la entrega de ayuda a los damnificados, muchos de ellos heridos, en el aislado archipiélago, situado frente a las costas de Sumatra.

La Cruz Roja se enfrenta a un problema de logística para entregar la ayuda en las islas, donde cientos de víctimas volvieron a dormir anoche a la intemperie.

Poco a poco van llegando el agua potable, comida, tiendas de campaña y otros productos básicos hacia la isla de Pagai, donde una decena de aldeas han sido arrasadas y varias han desaparecido.

El distrito de Detumonga, en la isla de Pagai, fue el más afectado por el tsunami, con 170 muertos y 270 desaparecidos.

Entre la desolación también asoma la esperanza, como el rescate de un bebé de 18 meses que sobrevivió tres días encaramado a un árbol tras perder a sus padres.

Las autoridades indonesias aseguran que el sistema de alerta de tsunamis, provisto de boyas para detectar la ola gigante, dejó de funcionar hace un mes por la falta de personal cualificado para su mantenimiento.

Sin embargo, un técnico alemán que trabaja en el proyecto de alerta señaló que sólo falló una de las 300 boyas distribuidas en el mar.

"El sistema de alerta temprana funcionó muy bien, es algo que se puede verificar", indicó Joern Lauterjung, jefe del proyecto de alerta de tsunamis Indonesio-alemán para GeoForschungs Zentrum.

Pero todos coinciden en que las islas estaban demasiado cerca del epicentro y fueron golpeadas por las olas en cinco o diez minutos, lo que convierte en inútil cualquier alarma.

Al día siguiente del tsunami, entró en erupción el volcán Merapi en la isla indonesia de Java, donde al menos 34 personas han fallecido.

El sistema de alerta se instaló tras el tsunami causado el 26 de diciembre de 2004 por un terremoto de 9,1 grados que destruyó localidades costeras de una docena de naciones bañadas por el océano Índico y mató a 226.000 personas.

Indonesia se asienta sobre el llamado "Anillo de Fuego del Pacífico", una zona de gran actividad sísmica y volcánica que es sacudida por unos 7.000 seísmos al año, la mayoría temblores de escasa magnitud que pasan desapercibidos para la población.