Al menos 80 personas han perdido la vida en las últimas horas en Hama, en el oeste del país, por el fuego de artillería procedente de los tanques del Ejército sirio que rodean la zona, según activistas sirios. Esta información no ha podido ser confirmada de forma independiente.
Por ello, el Gobierno español exige la entrada en la ciudad de organismos internacionales "para verificar el número de fallecidos y atender a las necesidades de la población".
"De confirmarse las informaciones, se trataría, por la gravedad de los hechos, de una nueva fase en la represión de las protestas en Siria, en la que habrían dejado de ser creíbles las promesas reformistas del régimen", indicó la nota oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación.
Así, "el Gobierno español expresa su más firme e inequívoca" y "exige que se autorice la entrada en dicha ciudad de organizaciones internacionales y medios de comunicación independientes para verificar los hechos, establecer responsabilidades y socorrer a los heridos".