La agencia ha explicado esta medida por el hecho de que estas empresas son emisores vinculados al Gobierno que incorporan un componente "muy fuerte" de respaldo público en sus respectivos 'ratings' a pesar de la ausencia de garantías "explícitas" por parte del Estado, además de la opinión de Moody's de que estas entidades continuarán siendo claves para la gestión del Gobierno del sector público y las reservas estratégicasa de petróleo.
"Hasta la fecha, estas entidades ha recibido una nota equivalente a la del Gobierno, beneficiándose del 'rating' soberano en el pasado y continuarán haciéndolo debido a su estatus especial y la importancia estratégica de su rol", indicó Moody's.
No obstante, la agencia apunta que, a pesar de que no prevé que el actual proceso de revisión afecte a la expectativa de un alto respaldo para estas tres entidades, el análisis estudiará si sería apropiado establecer una diferencia de un escalón entre la nota del emisor soberano y de las entidades públicas.