Debbie Harry, la icónica cantante de Blondie, solía decir que Chrissie Hynde fue, junto con Patti Smith, la primera rockera que rompió moldes. Y lo cierto es que la líder de los Pretenders tuvo que pisar fuerte para abrirse paso en un mundo tan machista como era el del rock. Tuvo que molar mucho para convertirse en una estrella. Sin embargo, la carismática cantante y guitarrista ha llegado a la conclusión de que hoy ya nada mola, tal y como lamentaba recientemente en sus redes sociales.
Además de por el inmenso cancionero que ha construido junto a su banda en más de cuatro décadas de carrera y por su actitud feminista e irreductible, Hynde, de 73 años, es también conocida por sus reflexiones sobre el mundo actual. “Cuando yo tenía 25 el eslogan de mi generación era ‘No confíes en nadie que tenga más de 30’, y lo decíamos en serio", ha recordado en alguna ocasión. Hoy cree que "si tienes 80 años, deberías tener más cosas que decir que si tienes 20".
Respecto a los nuevos ritmos de la modernidad, Hynde no se siente partícipe pero tampoco los rechaza. "La canción protesta de los 60 y el punk eran música de la calle, hecha por gente que se conocía por ahí fuera. Ahora la gente está aislada y no se necesitan en la calle. Vas a una parada de autobús y ves a 20 personas con sus teléfonos", reflexionaba hace algún tiempo.
En una reciente conversación con Johnny Marr, el exguitarrista de The Smiths, ambos terminaban coincidiendo en que hoy parece que nada mola, en el sentido de que nada es 'cool'. Es más, tiene la sensación de que esa palabra ha desaparecido del vocabulario de las nuevas generaciones. "¿Alguien más lo ha notado? Antes era... 'Ese tío parece que mola'. Ahora es 'Ese tío está bueno'. ¿Qué ha sido de lo que 'mola'?", escribe en la mencionada publicación en Instagram.
"En caso de que no sepas a qué me refiero (porque has crecido con las redes sociales) incluyo a continuación una lista de 'mola' frente a 'no mola' para que te hagas una idea", continuaba la intérprete de 'Brass in Pocket'. Y se mostraba más específica, definiendo 'lo que mola' como "tranquilo y reservado", "modesto pero misterioso", mientras lo que 'no mola' es ser "ruidoso y llamativo", o "fanfarrón y exagerado".
A continuación, Hynde ponía unos cuantos ejemplos. Según ella, "los coches deportivos de los años 60" molan, pero "cualquier todoterreno" o "cualquier coche que puedas ver aparcado fuera del Hotel Dorchester de Londres" no mola. La música baja en los restaurantes, los grupos de música, la discreción, los buenos modales, leer un libro en el transporte público, la atención al detalle en el vestir y ver cualquier tipo de obra de teatro o evento sin teléfono son cosas que para la cantante siempre molarán.
En cambio, no puede decir lo mismo de "los sonidos de ordenador que hacen tanto ruido que no se te escucha hablar, la vulgaridad, hablar en voz alta por teléfono en un lugar público, comer en el transporte público, la vestimenta descuidada y desaliñada y utilizar el teléfono por cualquier motivo en un evento en directo (especialmente en un concierto de los Pretenders)".
Precisamente el uso de teléfonos móviles en los conciertos de su banda es uno de sus grandes caballos de batalla y en más de una ocasión ha expresado su malestar con el hecho de ser grabada durante sus actuaciones, comparándolo incluso con ser acosada. A pesar de que los Pretenders siempre colocan carteles pidiendo a los fans que no usen sus dispositivos, "algunas personas simplemente no pueden resistirse".
“Me siento desconcertada y mal por eso. Sé que los artistas pop alientan los móviles porque quieren estar en las redes sociales. Pero nosotros no somos artistas pop. Somos una banda de rock (en caso de que no lo hayan notado)”, defendía al respecto. Definitivamente a Hynde no le molan los móviles, pero la artista anima a sus seguidores a traer de vuelta todas esas cosas que sí lo hacen y a compartir sus propias listas.