Alimentación

No vuelvas a comprar un jamón sin mirar de qué color es su etiqueta: te ahorrarás disgustos

El jamón ibérico es uno de los producto de la gastronomía española más demandados dentro y fuera de nuestras fronteras.
El jamón ibérico es uno de los producto de la gastronomía española más demandados dentro y fuera. unsplash.com
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Ni España ni los españoles somos un país ni una sociedad demasiado dada a presumir de lo nuestro. Cuando lo hacemos es casi más por ‘accidente’ o porque la ocasión lo requiere que por una punzada de orgullo verdadero. Para bien y para mal. Somos así y ya está, pero quizá sería positivo que de vez en cuando pusiéramos más en valor lo que tenemos, que no es poco. 

Precisamente para poner en valor lo que tenemos y para facilitar el conocimiento del consumidor, el Ministerio de Agricultura y Ganadería puso en marcha hace unos años una iniciativa que pretendía poner el foco nuevamente en la calidad del jamón ibérico español y además dar a conocer las diferentes características que se esconden detrás de cada ejemplar. 

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En ese intento de separar el grano de la paja en dicho tema, los órganos competentes lanzaron un código de cuatro colores con el que se identificaba el tipo de animal y el tipo de alimentación y crianza que había tenido. Una propuesta cuyo conocimiento años después no termina de ser vox populi entre los españoles. 

Los cuatro colores de las etiquetas

La imagen que los españoles tenemos del cerdo ibérico es la de un animal de color negro, incluso colorado, comiendo bellotas en una dehesa en total libertad. Aunque esta fotografía es real, lo cierto es que así sólo se crían una parte de estos animales y durante un tiempo. Otros, en cambio, se crían en granjas con unos estándares de calidad y bienestar animal muy altos y que pocos países pueden igualar.

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Por otro lado, también hay que atender al origen del propio animal y la pureza de su raza. Si es 100%, 75% o 50% ibérico podrá ser considerado como tal, aunque deberá de especificarse.

Teniendo en cuenta estas dos circunstancias, el linaje del animal y su crianza, existen cuatro tipos de etiquetados en los jamones ibéricos que identifican estas dos variables.

La etiqueta negra, para jamones de bellota 100% ibéricos

Este precinto sirve para identificar a los jamones de bellota que son 100% ibéricos, esto es, que su padre y su madre son 100% de raza ibérica y como tales están inscritos en el Libro Genealógico de dicha raza. Además, estos animales se han alimentado en su etapa de engorde con bellotas y alimentos naturales de las dehesas.

La etiqueta roja, para jamones de bellota ibéricos

Este precinto identifica los jamones de bellota procedentes de ejemplares que son un 75% o un 50% de raza ibérica y que se han engordado a base de bellotas y recurso naturales de las dehesas donde se han criado.

La etiqueta verde, para jamones de cebo de campo ibérico

Este precinto identifica a los jamones de cebo de campo ibérico, es decir a los que pertenecen a ejemplares que son un 100%, un 75% o un 50% de raza ibérica y que se han alimentado en el campo a base de pastos naturales y de pienso.

La etiqueta blanca para jamón de cebo ibérico

Este precinto corresponde a los jamones de cebo ibérico que proceden de ejemplares que son un 100%, 75% o 50% de raza ibérica y que se han criado a base de piensos, cereales y leguminosas en granjas.